Empezando a compartir

Red de pulgares arriba

Era un 14 de enero de 2014, a las 9 horas de la mañana, cuando empecé mi andadura en el mundo del Community Manager… No, tranquilos, no es mi intención tener un tono solemne.

Sí deciros que, efectivamente, el martes pasado comencé el curso de Community Manager en Aula CM.

Y hoy comienzo mi andadura como “aspirante a bloguero”, empezando a compartir con vosotros, con este post, mis avances, experiencias, impresiones, etc, en Aula CM.

Un conocido adagio dice que “un viaje de mil millas comienza con el primer paso”. No sé si mi viaje como bloguero llegará a las mil millas, pero lo que sí sé es que éste es mi primer paso como tal, y que me gustaría empezar con buen pie.

Y con muy buen pie comenzó, y continuó, la primera clase del curso en Aula CM.

Los profesores del curso se presentaron. Su papel no va limitarse a ser simplemente “profesores”, sino que van a ser también nuestros guías y tutores. Lo cual es de agradecer, porque un viaje de mil millas conviene empezarlo con unos buenos guías.

Aunque ya me había informado de Aula CM antes de matricularme en el curso (la decisión de dónde y cómo realizar un curso, más aún de estas características, y más aún siendo “novato” en el mundo de las Redes Sociales y del Community Manager, como es mi caso, requería de una buena “prospección” para no errar en la decisión), aunque ya me había informado, como os decía, la toma de contacto con el “mundo real” fue estupenda.

Sí, esta primera clase me dio la oportunidad de constatar que había sido acertada mi decisión de hacer el curso en Aula CM (¡ uf !, qué alivio…).

El temario es muy completo, ya que abarca un amplio abanico de conocimientos, herramientas, competencias, habilidades, etc, que hacen que sienta que al final del curso mi “mochila”, en este viaje por el mundo de las Redes Sociales (RRSS), del CM (siglas de Community Manager, que a partir de ahora voy a emplear), y del Marketing de Contenidos (aspecto éste que fue una grata sorpresa para mí, ya que es un área que me resulta muy atrayente, y que no esperaba que fuese a tener tanto peso en el curso), va a estar bien equipada.

La metodología que se va a emplear la considero muy acertada, ya que es muy didáctica y variada, con muchos recursos para cubrir de la mejor manera posible ese amplio abanico al que me refería anteriormente. Y, sobre todo, muy orientada a la práctica.

Todo ello supongo que va destinado, además de a tener una buena “inmersión” en el mundo de las RRSS y del CM, a hacer realidad una “máxima” que nos comentó Bruno en esta clase, haciendo para ello uso de un tweet de un referente en el mundo del Social Media, Pedro Rojas: “Para ser Community Manager de una marca… primero debes de ser Community Manager de ti mismo”.

Una de las recomendaciones, u orientaciones, que nos dio Bruno ya en esta primera clase (perdonad, no os lo había presentado todavía: Bruno es quien nos impartió la clase), es la de que apostemos por contenidos de valor.

Otra, la de que compartamos (“dando se recibe”).

Voy dejando para el final de este post algunos de los elementos de este curso que más me reafirman en el hecho de que “promete”.

Uno de ellos es la visión de sus profesores, una visión… quisiera acertar con el término… una visión social, comunitaria, solidaria, de lo que significa este mundo de las RRSS y del CM.

Y como el movimiento se demuestra andando, una manera (estupenda y relevante manera) de manifestar esta visión, es el énfasis hecho ya desde la primera clase en lo conveniente y beneficioso que es para todos el que formemos equipo, el que compartamos, el que nos apoyemos unos a otros.

La presentación de cada uno los alumnos que formamos parte del curso, fue otro de los elementos especialmente buenos de esta primera clase, y se vislumbra que del curso. Ya que entre todos creo que formamos un grupo de una gran riqueza y variedad.

Somos el “Equipo 14”. Lo de 14, porque desde que Aula CM comenzó a impartir este curso de Community Manager hacemos el número 14.

Y “Equipo”, porque creo que ése es uno de los objetivos, y el deseo, de quienes hemos comenzado esta “aventura”: formar Equipo, y aprovechar al máximo la oportunidad que se nos brinda de poder compartir entre nosotros.

Compartir mutuamente comentarios en nuestros respetivos blogs, compartir tweets, compartir comentarios en nuestro grupo de Facebook, compartir conocimientos… y supongo que también compartir experiencias, expectativas, proyectos, ilusiones…

Lo cual constituye un elemento muy de agradecer, y muy motivador, del curso.

Me propongo compartir, es mi deseo. Os digo también, siendo realista, que quizás me va a costar más que a otros compañeros, ya que como os decía al principio, soy un “novato” en el mundo de las RRSS, lo cual hace que tenga que ir adquiriendo no sólo conocimientos, sino también hábitos, rutinas, procedimientos de trabajo, etc.

Y bien, hasta aquí lo que sería mi “crónica” de este primer día de clase. Cuando llegué a casa me sentía bien, contento y feliz. Pero el día aún me reservaba una sorpresa muy agradable…

Cuando por la tarde me puse a leer los e-mails que había ido recibiendo a lo largo de la jornada, surgió la agradable sorpresa. Entre los recibidos, había uno… Sí, allí estaba “ese” e-mail.

Quien me lo envió no sabía que ese día había comenzado el curso, ni siquiera sabía que me había matriculado en él. Sin embargo, su contenido encajaba a la perfección con esa primera clase, y con lo que vivencié en ella. Se trataba, pues, de una maravillosa coincidencia.

El e-mail, “ese” e-mail, llevaba adjunto un PowerPoint titulado “El vuelo de los gansos”, al que podéis acceder desde este enlace:

El vuelo de los gansos

Quisiera resaltar algunos de sus textos:

En el reino de las aves hay un maravilloso trabajo en equipo. Se trata de cinco comportamientos que tienen los gansos silvestres.

La ciencia ha descubierto el porqué los gansos vuelan juntos.

Vuelan en forma de “V” porque cada pájaro, al batir sus alas, produce un movimiento en el aire que ayuda al ganso que va detrás de él.

Volando en “V” todo el grupo aumenta, al menos en un 70%, su poder de vuelo, comparándolo con el pájaro que lo hiciera en solitario  (…)

Deducción: Cuando compartimos una dirección común y tenemos un sentido de comunidad, podemos llegar a donde queremos con más facilidad y rapidez. Este es el beneficio del apoyo mutuo. (…)

Deducción: Si nosotros tenemos la misma sabiduría que el ganso, nos mantendremos en formación con aquellos que van en la misma dirección, y estaremos dispuestos a aceptar su ayuda como también a darles la nuestra a los demás. (…)

Si nos mantenemos uno al lado del otro, apoyándonos y acompañándonos. Si hacemos realidad el espíritu de equipo. Si pese a las diferencias podemos conformar un grupo humano para afrontar todo tipo de situaciones. Si entendemos el verdadero valor de la amistad. Si somos conscientes del sentimiento de compartir… ¡ La vida será más simple, y el vuelo de los años más placentero !

Amigos… ¡¡¡ Seamos gansos !!!

Sí, una estupenda coincidencia haber recibido, “ese” día, “ese” e-mail.

Intentaré “ser un ganso”.

Saludos y agradecimientos a los que habéis leído este post.

Manuel

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