Community Manager y Responsabilidad Social Empresarial

La clase de Aula CM del 30 de enero estuvo dedicada a las funciones, habilidades, salidas profesionales y ejemplos de buenas prácticas del Community Manager.

Estupenda, completa e instructiva clase, impartida por Bruno, llena de conocimientos, orientaciones, sugerencias, informaciones, estrategias… y también de humor, éste de la mano de algunos ingeniosos y divertidos vídeos que se visionaron durante la clase.

Al tratar ejemplos de buenas prácticas del Community Manager, se mencionaron varios: crear y cuidar a la comunidad, escucharla, incentivar su participación, crear sinergias entre acciones online y acciones offline, aportar contenido de valor…

Quisiera destacar un ejemplo que desde el primer momento me llamó especialmente la atención: tratar de ayudar a la comunidad.

Y ello fue así porque en seguida lo asocié con uno de los ámbitos de especialización del Community Manager que más me atraen, y en los que, asimismo, considero que esta profesión puede llegar a tener cada vez más salidas: me refiero a la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), también llamada Responsabilidad Social Corporativa (RSC).

Es, en efecto, un área de actuación que combina a la perfección varios de los ingredientes de la labor de un Community Manager:

  • La reputación de una empresa o marca.
  • El cuidado de la comunidad creada alrededor de la empresa (los llamados “stakeholders” o “grupos de interés”).
  • Y, también, el tratar de ayudar a la comunidad: primero, a sus stakeholders (los propios empleados, los clientes, los proveedores, etc) y, cuando los recursos de la empresa lo permiten, o cuando su actividad se presta a ello, también a la comunidad en un sentido más amplio (desde, por ejemplo, la población en la que se halla, hasta actividades sociales, medioambientales, de cooperación al desarrollo, etc).

RSE

Algunos pueden opinar que la RSE es una moda pasajera, o bien una labor de “cosmética empresarial”. Con respecto a lo primero, y según diversas fuentes, tal parece que es un modelo empresarial que “ha venido para quedarse”.

Y, con respecto a lo segundo, qué duda cabe que puede ser empleada como “maquillaje empresarial”, o incluso como “cortina de humo empresarial”, pero qué actividad humana no puede ser usada de una manera ajena, o incluso contraria, a sus genuinos objetivos.

En cualquier caso, tal parece que la RSE es un factor de competitividad que va siendo cada vez más tenido en cuenta.

Qué es la RSE

La Wikipedia define la Responsablidad Social Empresarial (RSE), o Responsabilidad Social Corporativa (RSC), como “la contribución activa y voluntaria al mejoramiento social, económico y ambiental por parte de las empresas, generalmente con el objetivo de mejorar su situación competitiva, valorativa y su valor añadido.”

Por su parte, el Libro Verde de la Comisión Europea “Fomentar un marco europeo para la responsabilidad social de las empresas”, publicado en 2001, destacó que “la mayoría de las definiciones de la responsabilidad social de las empresas entienden este concepto como la integración voluntaria, por parte de las empresas, de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones comerciales y sus relaciones con sus interlocutores”.

Asimismo, el Foro de Expertos en RSE del Ministerio de Trabajo estableció en España la siguiente definición: “La responsabilidad social de la empresa es, además del cumplimiento estricto de las obligaciones legales vigentes, la integración voluntaria por parte de la empresa, en su gobierno y gestión, en su estrategia, políticas y procedimientos, de las preocupaciones sociales, laborales, medioambientales y de respeto a los derechos humanos que surgen de la relación y el diálogo transparentes con sus grupos de interés, responsabilizándose así de las consecuencias y de los impactos que se derivan de sus acciones”.

Stakeholders según Freeman

Stakeholders según el modelo de Edward Freeman

Como muy bien apunta el web de Forética (referente destacado en el ámbito de la RSE, y del que he obtenido las dos definiciones anteriormente mencionadas), “aunque las definiciones oficiales hacen referencia fundamentalmente a las empresas, el consenso general es que los fundamentos de la RSE afectan a todo tipo de organizaciones, ya sean empresas, administraciones públicas, sindicatos u ONG, entre otros”.

He subrayado en negrita algunos elementos de dichas definiciones que me gustaría desarrollar.

La RSE y su integración en el gobierno, gestión, estrategia, políticas y procedimientos de la empresa

Uno de esos elementos, es la referencia al hecho de que la RSE supone su integración en la empresa, en sus ámbitos de gobierno, gestión, estrategia, políticas y procedimientos.

En este sentido, la RSE está ligada a otro término que va tomando cada vez mayor relevancia, sobre todo en el marco de las grandes empresas: el buen gobierno corporativo.

Asimismo, la RSE ya cuenta con estándares que dan un marco de actuación para su integración en la gestión, políticas y procedimientos de la empresa, equiparándose paulatinamente con estándares más consolidados como son los sistemas de gestión de la calidad (por ej. norma ISO 9001, EFQM) los sistemas de gestión medioambiental (por ej. ISO 14001), o la prevención de riesgos laborales (por ej. OHSAS 18001).

Los estándares para la RSE no están unificados, siendo en estos momentos los más relevantes los siguientes: AA 1000, Global Reporting Iniciative (GRI), ISO 26000, SA 8000, SGE 21.

Estándares RSE

Algunos de los estándares más utilizados para la gestión de la RSE (Fuente: Forética)

RSE, reputación corporativa y relaciones de la empresa con sus grupos de interés

Dos elementos de la RSE supongo que tienen bastante que ver con su tendencia a ir cobrando cada vez un mayor protagonismo: la reputación corporativa (o reputación empresarial) y las relaciones de la empresa con sus grupos de interés.

Estos dos elementos aparecen en las definiciones mencionadas al principio de este artículo.

En la definición de la Wikipedia, cuando habla de que uno de los objetivos de la RSE es mejorar la situación valorativa de la empresa.

Y en las otras dos definiciones, cuando hablan de la RSE y “las relaciones de la empresa con sus interlocutores”, o bien de “la relación y el diálogo transparentes de la empresa con sus grupos de interés”.

Ambos aspectos (reputación y relaciones con los grupos de interés) cobran especial relevancia con el auge de las Redes Sociales, y la presencia de una empresa en las mismas.

Que las Redes Sociales no son en absoluto algo ajeno a la RSE, queda de manifiesto en este interesante artículo, “Las Tres Herramientas 2.0 Imprescindibles para un CEO”, en el que se indica que “Los directores de RSE van en avanzadilla en el uso de Twitter y otras herramientas 2.0”, y en el que se ofrece un enlace a “los 100 usuarios más influyentes en Twitter en español en materia de RSE”.

Este otro artículo, “5 redes sociales útiles para la responsabilidad social” muestra cinco ejemplos del uso de otras tantas redes sociales en el ámbito de la RSE.

RSC y Social Media

La RSE, una tendencia de especialización en el mundo del Community Manager

En este escenario, la figura del Community Manager en una empresa cobra también protagonismo, ya que, como decía al principio, la RSE es un área de actuación que combina a la perfección varios de los ingredientes de la labor de un Community Manager, como son la reputación de una empresa o marca, y el cuidado de la comunidad creada alrededor de la empresa (sus stakeholders o grupos de interés).

Incorporado en el propio Departamento de RSE de la empresa, si lo tuviera, o en otros Departamentos afines (como el de Comunicación Corporativa, Marketing, Recursos Humanos, Desarrollo Organizacional, etc), o bien en ámbitos más generales (como es el caso, habitualmente, de las PYMES, en las que diversas funciones son llevadas a cabo en un mismo “espacio organizacional”), la figura del Community Manager se nos antoja cada vez más relevante.

Enfocado en el ámbito de la RSE de una empresa, el Community Manager no sólo ha de ser un buen conocedor de su oficio (herramientas, conocimientos, competencias y habilidades de un buen Community Manager), sino que ha de estar en sintonía con la visión, misión, valores, etc, de la empresa.

Asimismo, ha de ser capaz de llevar adelante de manera exitosa la estrategia de RSE de la empresa en las redes sociales. Este aspecto es desarrollado de manera clarificadora en el artículo “El community manager y la estrategia de responsabilidad social empresarial en redes sociales”.

Saludos y agradecimientos a los que habéis leído este post.

Manuel

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Un pensamiento en “Community Manager y Responsabilidad Social Empresarial

  1. Pingback: Presentación de ObservaRSE y del Anuario Corresponsables 2016 – El Blog de Manuel Hurtado

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